Autol

  • Autor de la entrada:
Autol
Autol, los Picuezos. © Javier Fuertes

Entre los municipios del valle del Cidacos, en la Rioja Oriental, Autol es uno de los que posee más atractivos turísticos. Situado a orillas del río, es conocido en la región por la existencia de dos grandes monolitos de piedra arenisca erosianada, con formas vagamente humanas, denominados popularmente «el Picuezo y la Picueza». Con una altura aproximada de 40 y 30 metros, respectivamente, estas formaciones han dado lugar a leyendas verdaderamente fantasiosas. Se encuentran en un agradable paraje junto al río, en el que se ha creado un pequeño parque con un estanque y un surtidor. A pocos metros se conserva un puente con dos tramos claramente diferenciados. El más antiguo, que llega hasta la mitad del río, posee dos arcos desiguales de ladrillo macizo y muros de sillería y mampostería, y se dice que es de origen romano.

Como otras localidades de la zona, Autol estuvo bajo dominio árabe, y en algunas zonas de su casco antiguo presenta un trazado laberíntico, con callejuelas estrechas y sinuosas, que traen a la memoria una medina. El hecho de que la villa cuente en la actualidad con una considerable población de origen magrebí contribuye a esta impresión.



Hay numerosos edificios civiles de interés. En su mayor parte, casas palaciegas de ladrillo de los siglos XVII y XVIII, bien conservadas, con bonitos escudos en la fachada y aleros de madera. Pueden verse en las calles Subida al Vallejo, Caracol o Conde de Autol. Una de ellas, en la esquina de las calles El Puente y Miralrío, posee un singular arco en su base bajo el que corre un curso de agua.

La iglesia de San Adrián y Santa Natalia, del siglo XVI, tiene una bonita portada con motivos mudéjares. En el interior se encuentra la talla de la Virgen de Yerga, de comienzos del siglo XIII, con mezcla de rasgos románicos y góticos, que se veneraba en el antiguo monasterio de Yerga. Las ruinas de este santuario, considerado el primero que construyó la orden del Císter en España, están a 12 kilómetros del pueblo, en pleno monte, e inspiraron a Gustavo Adolfo Bécquer la leyenda «El miserere de la montaña».

Cerca de la iglesia, en la parte alta del pueblo, queda en pie la torre del castillo árabe, muy agrietada.

El término municipal de Autol reúne más de 1.000 hectáreas de viñas, aunque no pueden verse desde el núcleo urbano. En esta zona de la Rioja Oriental, solo Alfaro, Aldeanueva de Ebro y Ausejo cuentan con más superficie dedicada al cultivo de la vid.

DISTANCIAS:
A 9 kilómetros de Arnedo, 11 km de Aldeanueva de Ebro y 13 km de Calahorra.

Deja una respuesta